Dicen que cada Navidad el tiempo respira distinto.
Las calles se llenan de luces que parecen estrellas caídas y los corazones laten al mismo ritmo: el de la esperanza. La Navidad llega entonces como un susurro antiguo, trayendo consigo rituales que despiertan recuerdos, promesas y magia.
Esa noche, bajo un cielo verde profundo, una joya comenzó a latir. No era un adorno cualquiera, en su interior brillaba el corazón de una esmeralda colombiana, viva, respirando. Su pulso se extendió por el aire como un eco invisible que tocó a quienes aún creían en la belleza, en la conexión y en los milagros que habitan en las cosas hechas con alma.
De ese latido nacieron las joyas de autor de Mercurio, joyas que no solo adornan la piel, sino que guardan memorias, sanan emociones y celebran los días más luminosos de la vida. Cada una cuenta una historia distinta, pero todas comparten la misma verdad: cuando una joya tiene alma, también tiene un corazón que late contigo.
Así, en esta Navidad, cuando el mundo se llena de magia y los deseos cobran forma, deja que el latido de la esmeralda despierte el tuyo… y que juntos den vida a esa joya que te elegirá para siempre.
Alejandro Restrepo, El autor.
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